Comencé con la tontería un día de aburrimiento, después de ver que los amigos que tenían novia llevaban una foto de ella en la cartera. Hice lo mismo, y funcionó bastante bien.

No fueron pocas las personas que urgaron en mi cartera, con varias excusas, y encontraron la foto de una chica formal, guapa, y con aspecto de tímida, que daba perfectamente el pego (y a demás me dejaba en buen lugar). Hasta mi madre me preguntó a medias en una ocasión sobre la foto. Yo me lo pasaba bomba tratando de mostrarme primero sorprendido, luego celoso de mi intimidad y después aceptando el hecho con resignación, "sí, llevamos año y medio". Nadie saco la foto de la funda de carné donde estaba acompañando a la licencia federativa y la tarjeta de la seguridad social. Si lo hubieran hecho, se habrían dado cuenta de que todo era un engaño.

Después, cuando me cansé, decidí añadir a mi otra novia, cuya expresión y características (incluido el marco), mostraban a las claras que aquello no tenía visos de realidad. Aún así me daba pie para comentar la historia.
Pasé buenos ratos gracias a esas dos fotos.
